Un orador inicia su seminario mostrando al auditorio un billete de 50 dólares.
Dirigiéndose a los 200 espectadores pregunta: “¿QUIÉN QUIERE ESTE BILLETE?”
Muchas manos se levantaron.
Luego dijo: “Se lo voy a dar a alguno de ustedes, pero primero permítanme hacerle
esto” y lo hizo bolita dejándolo todo arrugado.
Entonces insistió “¿Quién todavía lo quiere?”. Las manos volvieron a subir.
-”Bien” dijo.”¿Y si le hago esto…?
Y lo deja caer al suelo y lo empieza a hollar contra la tierra con su zapato. Al recogerlo
lo mostró al auditorio.
Así, todo arrugado y sucio pregunta:
“Y así, ¿todavía lo quieren?”.
Las manos se mantuvieron subidas.
“Amigos, han aprendido una lección muy valiosa: No importa todo lo que le haya hecho
al billete, ustedes de todas maneras lo querían porque su VALOR no había disminuido.
Seguía valiendo los mismos 50 dólares.

Muchas veces en nuestras vidas caemos, nos arrugamos, o nos revolcamos en la tierra
por las decisiones que tomamos y por las circunstancias que nos rodean. Llegamos a sentir
que no valemos nada. Pero no importa lo que hayamos pasado o cuanto pueda ocurrirnos,
nunca perdemos el valor que tenemos realmente como seres humanos, y nuestro valor
ante los ojos de Dios. Sucios o limpios, abatidos o finamente alineados, para El somos
invaluables.

VN:F [1.7.7_1013]
Rating: 8.2/10 (10 votes cast)

Valor8.21010