¿Por qué miras siempre hacia el otro lado?…
¿Por qué piensas siempre que los, otros amigos, amigos, conocidos y vecinos, son
mas dichosos, y dices con ligereza: a los otros les va mucho mejor, y yo, que doy lo
mejor de mi, no llego a nada?
La otra orilla siempre es más bella.
Como petrificado, miras fijamente hacia la bella claridad. Jamás tuviste en cuenta que
también los de la otra orilla te observan y piensan que posees mucha mas felicidad, pues
ellos sólo ven tu parte agradable. No conocen tus pequeñas y grandes preocupaciones.
La felicidad no está en la otra orilla… ¡está en tu forma de ver tu orilla!
Aprecia la orilla donde Dios te puso, y no creas que la otra es la mejor, pues Dios te puso
donde debes estar.
Enviado por Oscar Rubio
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