Mi amigo no ha regresado del campo de batalla señor, solicito permiso para ir a buscarlo dijo un soldado a su teniente. Permiso denegado, replicó el oficial.
“No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ya este muerto”.
El soldado no haciendo caso de la prohibición, salió y una hora más tarde regresó mortalmente herido transportando el cadáver de su amigo. El oficial estaba furioso: “ya le dije yo que: había muerto!.
Dígame:¿ merecía la pena ir allá para traer un cadáver?
Y el soldado, moribundo, respondió:
Cuando lo encontré todavía estaba vivo y pudo decirme:
¡Estaba seguro que vendrías!
Un amigo es aquel que llega, cuando todo el mundo se ha ido…
Enviado por Lenin Pérez Alonso
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