Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.
El sabio lo escuchó lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:
“Ámala”. Luego se calló
Pero es que ya no siento nada por ella. ”
“Ámala,” -reiteró el sabio
Y ante el desconcierto del visitante, después de un oportuno silencio, el viejo sabio agrego lo siguiente: Amar es una decisión, no un sentimiento. Amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El Amor es un ejercicio de jardinería: Arranca lo que hace daño, prepara el terreno, siembra, sé paciente, riega, procura y cuida.
Está preparado, porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvias, más no por eso abandones tu jardín. Ama a tu pareja, acéptala, valórala, respétala, dale afecto y ternura, admírala y compréndela. “Eso es todo, Ámala”.
Por eso,
la vida sin amor te lleva a tener estos defectos:
La inteligencia sin amor, te hace perverso.
La justicia sin amor, te hace hipócrita.
El éxito sin amor, te hace arrogante.
La riqueza sin amor, te hace avaro.
La docilidad sin amor, te hace servil.
La pobreza sin amor, te hace orgulloso.
La belleza sin amor, te hace ridículo.
La verdad sin amor te hace hiriente.
La autoridad sin amor, te hace tirano.
El trabajo sin amor, te hace esclavo.
La sencillez sin amor, te envilece.
La oración sin amor, te hace introvertido.
La ley sin amor, te esclaviza.
La política sin amor, te hace ególatra.
La fe sin amor, te hace fanático.
La cruz sin amor, se convierte en tortura.
La vida sin amor, no tiene sentido.
Scarlett54
March 4th, 2011 a las 7:42 pm
Ese enamoramiento que creemos que es amor, se convierte en amor cuando pasa a ser una amistad verdadera, a prueba de todo, y decidimos mantenerla contra viento y marea…Cuando decidimos amar…
estepario
May 7th, 2011 a las 7:31 am
Al igual que un jardin es el amor, cuando sembramos una semilla la cuidamos, la regamos
preparamos la tierra y la protejemos de hierba dañina, cuando florece y su grandeza y hermosura
es incomparable se piensa que es madura y que sola se mantendra, y la dejamos a su
suerte olvidando el motivo por la cual la sembramos.