Sabes cómo llamarle a eso de caer y volver a levantarte. De fracasar y volver a comenzar.
De seguir un camino y tener que torcerlo. De encontrar el dolor y tener que afrontarlo a eso no le llames adversidad llámale sabiduría.
A eso de sentir la mano de dios y saberte impotente. De fijarte una meta y tener que seguir otra, de huir de una prueba y tener que encararla.
De planear un vuelo y tener que recortarlo, de aspirar y no poder.
De querer y no saber, de avanzar y no llegar, a eso no le llames castigo llámale enseñanza.
A eso de pasar los días juntos, radiantes días felices y días tristes, días de soledad y días de compañía a eso no le llames rutina, llámale experiencia.
A eso de que tus ojos miren y tus oídos oigan y tu cerebro funcione y tus manos trabajen y tu alma irradie y tu sensibilidad sienta y tu corazón ame, a eso no le llames poder humano llámale milagro.
Olivia Jiménez
January 12th, 2011 a las 12:16 am
HAY QUE APRENDER A LLAMAR LAS COSAS POR SU NOMBRE